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escrito por David
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jueves, 31 de julio de 2008 |
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Hace rato que llevé a mis papás a ver el jardín donde será la recepción de la boda, hice un nuevo amigo cuando menos me lo esperaba.
Como muchos ya saben, me encantan los gatos, y mientras caminabamos por el jardín vi un gatito que estaba por ahí, y no pude resistir la tentación de acercarme y acariciarlo, para mi sorpresa, el gato era más amigable de lo que esperaba.
 Estaba hecho bolita, pero cuando me acerqué no huyó, al contrario, se estiró y luego caminó a mi encuentro, la foto está un poco borrosa porque la tomé rápido creyendo que el minino huiría, pero que bueno que no fue así.   Después se dejó acariciar, se me restregó (o sea que ya soy de su propiedad... jeje) y hasta jugó un poco con el cordón de mi celular, en esta foto es cuando más quieto se quedó, a escasos centímetros de mi pierna.
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Modificado el ( jueves, 31 de julio de 2008 )
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